Saltarse las prohibiciones
Publicado por Dan_Solo en 2007-Octubre-10
Ayer, mientras buscaba un buen sitio para que me viniese la inspiración y poder escribir una poesía y un brindis (soy padrino de una boda y como tengo que preparlo casi todo, escribo en el blog menos de lo habitual, que ya es poco :Þ), decidí pasearme por la playa y sentarme al final de un espigón para que el rompiente de las olas, el fresco de la brisa y el olor a sal me ayudasen en mi deber.
Pero para sorpresa mía, me encuentro con esto:
¿Un “Prohibido el paso”? Puesnomejodashommmbre… Con la de pescadores de caña que van a todas horas, y la de parejitas romanticonas que van por la noche…
Así que decidí saltarme la prohibición a la torera, que ese espigón solo es peligroso si vas bebido o no sabes nadar. Y la sorpresa fue mayúscula…
Una vez llegué al final, aparte de un pescador haciendo sus cosas, y una chica haciendo yoga, solo estabámos las rocas, la brisa, la mar y yo. Puede que la chica captase las sutilezas del entorno y su energía se renovase de forma máxima, pero yo me limitaba a disfrutar de forma cruda. Nada de chakras, ni de chi/ki, ni nada. Solo los elementos (a falta de uno) y el menda.
Y puede que en ese momento no encontrara lo que buscaba, pero desde luego volveré otro día con más calma y algo para escribir. Ese entorno inspira al más obtuso.
Si las circunstancias me obligasen, podría vivir tierra adentro pero, joder, me costaría Dios y ayuda. No se vivir sin la presencia de la mar.
“Y ahora, traedme ese horizonte”
Capitan Jack Sparrow (Johnny Depp)
Piratas del Caribe: La madición de la Perla Negra.
























2007-Octubre-19 en 7:54 am
Ale, usté tóqueme lo que no suena…
2007-Octubre-19 en 2:39 pm
Al contrario. Si viviendo toda mi vida aquí aún descubro cosas, imagínate tú viviendo (de nuevo) en una villa como Madríd.
¡¡Sorpresas en cada esquina!!
Si al final seré yo el agraviado