Poema cherokee

Esto lo vi en facebook y me pareció precioso. Y me importa más bien poco si es verdaderamente un poema cherokee real o de postureo. El hecho es que es bonito porque sí.

No te pares al lado de mi tumba y solloces.
No estoy ahí, no duermo.

Soy un millar de vientos que soplan y sostienen las alas de los pájaros.
Soy el destello del diamante sobre la nieve.
Soy el reflejo de la luz sobre el grano maduro.
Soy la semilla y la lluvia benévola de otoño.

Cuando despiertas en la quietud de la mañana,
soy la mariposa que viene a tu ventana.
Soy la suave brisa repentina que juega con tu pelo.
Soy las estrellas que brillan en la noche.

No estoy ahí, no he muerto.

“¿Quieres vivir para siempre?”
Valeria (Sandahl Bergman)
Conan, el Bárbaro (1982)

Guisantes con jamón

Por tod@s es sabido que donde esté lo fresco, que se quite la conserva. Pero como ya dije antes, la idea es que sea rápido y limpio. Así que vamos a presentar un platazo la mar de rico y fácil.

Cacharrímetro: 1 (una cazuela o una sartén, y ya)

Ingredientes:
~~~
(Asumiendo que es para 4 personas, o para 2 wookiees).
2 latas de 250g de guisantes en conserva.
2 paquetitos de jamón a dados
1 cebolla
Harina
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Por de pronto, pica la cebolla y sofríela a fuego medio en una cazuela. Cuando esté blanda, echa una cucharadita de harina. Eso le dará untuosidad (siempre quise decir esta palabra) al plato.
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Ahora pon el jamón, y rehógalo un poco

Si quieres, puedes añadir un poco de pimienta ahora. No pongas sal, que el jamón lleva lo suyo.

/Ditty Fett

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Finalmente, reserva un poco del caldo de los guisantes y escurre el resto, viertes el caldo en la olla para que espese y, después, los guisantes.GcJ - 20160916_183105.jpg

Hale, otro plato fácil, sencillo y muy cumplidor. Eso sí, asegúrate de que si hay invitados no pongan pegas a los guisantes.

Sí, hay gente así de rara.

Sigan en sintonía

No, no me he olvidado de seguir posteando. De hecho, en el escritorio de mi PC hay varias fotos de platos que cociné para ir poniendo. Lo que pasa es que no me apetece enchufar tres post-receta seguidos.

Así que aprovecho la ocasión para presentar un segundo blog. Estoy dirigiendo una campaña (muuuuyyyyy espaciada, aviso ya) de Dungeon World, y me resulta útil tener un blog dedicado para poder tener un resumen de lo acontecido, acceso a herramientas, control de PJ, compartir las creaciones etc, de forma fácil.

Así que sin más preámbulos, les presento Dungeon World Bizarre Adventures.

Pasta marinera a la Remanguillé

La idea de este recetario del blog consiste en buscar recetas que sean rápidas, fáciles, y que ensucien muy poco.

Sé perfectamente que hacer esta receta con gambas frescas y recién compradas sería mucho mejor, pero implica más trabajo, más desperdicios, y eso no es lo que me interesa.

De todas maneras, si queréis complicar el plato o tener más trabajo, ya sabes lo que hay que hacer.

Cacharrímetro: 1 (una olla para cocer la pasta y una sartén para la salsa)

Ingredientes
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La pasta que más te guste.
1 bolsa de gambas congeladas.
Latas de conserva de lo que te guste (el mismo peso escurrido que las gambas).
Tomate frito y nata para cocinar a partes iguales.

Como lo venden en bricks pequeños, puedes comprar uno o dos de cada según la gente que vaya a comer.

/Ditty Fett

Lo primero, descongelar las gambas y escurrirlas.

En una olla pones a hervir agua con una hoja de laurel y sal. Cuando hierva, echa la pasta. Cada pasta tiene un tiempo de cocción definido para que quede al dente, tenlo en cuenta.

Pones una sartén al fuego y cuando esté caliente le pones un chorrito de aceite para saltear las gambas.

Después, escurres las latas y pones el contenido en la sartén. La dejas al fuego un minuto o dos, vigila que no se peguen a la sartén. Luego, viertes el tomate y la nata, remueves a fuego medio flojo.

Lo dejas un ratín, hasta que la pasta esté hecha. Escurres la pasta, pones la pasta en la olla con, este caso, los spaghetti, mezclas, remueves, y a comer.

Vacaciones en La Coru (Neno), 5

Poco que rascar hoy, salvo por un restaurante japonés con cuatro (4) variantes del menú del día.

El sitio se llama Shouri Concept (lo de Concept me tiraba un poco p’atrás, no nos engañemos) y la verdad es que se come bien (sales sin hambre, que eso ayuda).

Primero viene el sushi con un wasabi cremoso que no parece que sea de los que vienen envasados (o sí, pero le ponen un poco de agua para que parezca hecho a mano), y luego una bandeja en plan bento pero de alfarería. Todo bien puesto y bien rico.

Y finalmente el postre. Tembladera de té verde y huevo al golpe de calor, en su espejo de caramelo (“esto de toda la vida, en España,  se ha llamado flan“).


No, en la carta ponía flan de té verde, pero lo de Concept no invitaba a pensar en eso. Sigo prefiriendo la tembladera de sésamo… Errr, flan de sésamo de Ramen-ya Hiro, pero estaba rico. Además, lo de servirlo en un cuenco es fantástico para pillar el último trozo.

Para la próxima tiraré de carta, a ver qué tal.