Alarmas para torpes (edición básica)

La gente que me conoce sabe que tengo más paciencia que el Dalai Lama, pero no es infinita. Y por eso me he decidido a escribir éste manual de “Alarmas para torpes“.

Está claro que nadie nace enseñado, pero hay ciertas cosas que son evidentes por puro sentido común y, sin embargo, nadie hace/dice.

Por eso he ido recopilando casos para escribir éste manual. Si tienes una alarma o conoces a alguien que la tenga, léete/que se lea el tocho-post.

El contenido del manual está revisado y aprobado por [DIRECTOR] y [JEFE DE SALA]. La redacción ha sido revisada y aprobada por [PROFESORES/AS] y [JEFES/AS DE REDACCIÓN].

Tienes la opción preparada para imprimir, si lo consideras más cómodo.

Si después de esto sigues sin entender, el siguiente post seguro que te lo deja claro.


Usos y costumbres del
usuario de una alarma

.: Vocabulario :.

Abonado: Tú, el propietario de la alarma.
Acuda: Vigilante con las llaves de la instalación. Se contrata para no tener que avisar al abonado durante ciertos horarios o fechas. No patrulla por la zona, se le avisa y entonces se desplaza al lugar en cuestión. Esto provoca que la respuesta pueda llegar tarde en función de la cercanía al lugar o si existen otros incidentes a los que responder.
Central receptora de alarmas: Nosotros, Los que te llamamos cuando salta una alarma. No vamos a la instalación, de eso se encarga el acuda o el patrulla del polígono/urbanización.
Coacción: Fuerza o violencia que se hace a alguien para obligarlo a que diga o haga algo. Como por ejemplo, que te obliguen a desconectar la alarma a punta de navaja.
Código: El número que tienes para conectar/desconectar la alarma.
Contacto: Toda persona a la que se puede llamar en caso de que la alarma salte y nadie conteste en la instalación. Deben conocer la contraseña.
Contraseña: La palabra o número que tienes para identificarte. Es conveniente que tengamos nosotros también la nuestra.
CRA: Ver Central receptora de alarmas.
Instalación: El lugar donde está la alarma. Es decir, tu casa o tu trabajo.
Instaladora: Los que te pusieron la alarma en el sitio. Los que te arreglan las averías o te ponen más sensores y se encargan de la facturación.
Pánico: Ver Coacción.
Sabotaje: Daño o deterioro que se hace en instalaciones. Por ejemplo, que te arranquen la sirena o te destrocen un sensor.
Usuario: Toda persona que tiene el código de desconexión de la alarma.

.: Partes de una alarma :.

Batería: El componente de la alarma que entra en funcionamiento para dar alimentación a todos los elementos (teclado, sirena, detectores) cuando se va la luz. Se va consumiendo y cuando regresa la luz se recarga automáticamente. Si se va la luz y se agota la batería, la alarma deja de funcionar.
Central: El aparato donde introduces el código para conectar/desconectar la alarma.
Detector: Ver Sensor.
Sensor: Aparato que, según el tipo, salta cuando detecta una cosa u otra.
Sirena: El aparato que hace un ruido insoportable.
Teclado: Ver Central.

.: Qué pasa cuando salta una alarma (lo que te han vendido) :.

  1. Tu alarma se pone en contacto con la receptora instantáneamente.
  2. Los operadores te llaman al momento y te piden la contraseña.
    1. Si es correcta, todo bien.
    2. Si no lo es, te mandan inmediatamente a la policía.

.: Qué pasa cuando salta una alarma (la realidad) :.

  1. Tu central intenta ponerse en contacto con la CRA.
  2. La alarma se procesa y aparece en pantalla según la prioridad y orden de llegada
    1. Primero: Incendio o Pánico/Coacción
    2. Segundo: Robo
    3. Después entramos en averías técnicas (se ha ido la luz, o se está agotando la batería auxiliar, p.e.) o descuidos de los abonados (no conectan o desconectan, p.e.).
  3. Cuando le toca el turno a tu señal:
    1. Si tiene cámaras, se visualiza las cámaras.
    2. Dependiendo del horario Y de si lo tienen contratado, se avisa al servicio de patrulla del polígono/urbanización o acuda.
    3. En caso contrario, se llama a la instalación y en caso de que no responda nadie se llama por orden a los contactos hasta que:
      1. Alguien nos atiende.
        1. Si dicen que no pasa nada Y dan contraseña correcta, se finaliza gestión.
        2. Si dicen que no pasa nada PERO no dan contraseña correcta, dependiendo de si hay más contactos para llamar:
          1. Si es alarma de pánico o fuego se gestiona al momento
          2. Si es de robo, dependiendo del número de zonas que hayan saltado se avisa a policía o no.
          3. Si hay más contactos se repite el proceso.
      2. Se llama sin éxito a todos los teléfonos.
        1. Si es alarma de pánico o fuego se gestiona al momento
        2. Si es de robo, dependiendo del número de zonas que hayan saltado se avisa a policía o no.
        3. Si es un fallo técnico o un descuido del usuario, se deja un mensaje en el primer contestador que se pueda.

.: Ahora vienen las explicaciones :.

El tiempo medio de respuesta a TODO LO ANTERIOR es de dos (2) minutos. Si todo sale redondo, claro. Es decir:

  1. La central envía la señal y conecta a la primera con la CRA Y
  2. Hay pocas alarmas en pantalla Y
  3. El abonado atiende al teléfono de instalación al momento (o si no responde nadie en la instalación, el primer contacto) Y
  4. Facilitan la contraseña.

Si algo de lo anterior falla, la cosa se puede estirar, dependiendo de la cantidad de contactos y su responsabilidad, hasta los tres (3) o cuatro (4) minutos. Somos conscientes de que entre la sirena y los nervios que provoca el salto parece que nuestra llamada tarda una eternidad, pero no es así.

Si la cosa tarda más, es porque:

  1. Hay problemas con la línea telefónica.
  2. El abonado no atiende al teléfono de instalación, o ninguno de los contactos responde. Y cuantos más haya, peor.
  3. Nadie facilita la contraseña (ya sea porque no la conoce, o no la recuerda, o facilita una que no es), y hay que confirmar si quien ha dicho la contraseña (sobretodo si es en la instalación) es personal autorizado.
  4. Estamos saturados por exceso de alarmas (temporal, fiestas con petardos, y similares). Somos conscientes de que vamos a llamar tarde y nos duele. Si son cosas previsibles (San Juan, Fallas, etc.) ya nos movemos y cambiamos las prioridades. Si son cosas como vendavales o tormentas, la cosa se multiplica.

.: Lo que un abonado debe saber y hacer :.

Para no tener problemas de ningún tipo, ni llamadas innecesarias a las tantas de la madrugada, te conviene saber y hacer ciertas cosas que te harán la vida más llevadera. Si te fijas, repito muchos conceptos y los pongo aparte. Esto es así porque unos están relacionados con otros y no quiero poner una parrafada enorme explicando dos cosas cuando la principal es sólo una y la otra es un añadido.

Trabajamos a contrarreloj.

Cuando salta una alarma tenemos que ir a toda velocidad porque detrás hay otras. Y cuanto más se retrase, peor. Piensa que en este trabajo no podemos dejar las cosas para después o para mañana, si no se resuelven en dos (2) minutos ya estamos tardando.

Tipos de señal habituales.

  • Robo: Una de las más habituales. Salta cuando la central está conectada y detecta movimiento (si el sensor es de infrarrojos), abren una puerta/ventana (si el sensor es un contacto magnético) o cruzan una barrera (el típico haz láser de las pelis). Si en ese momento se desconecta la alarma no se puede dar parte a policía. ¿Pero y si han entrado y te obligan a desconectar la alarma? Para eso tenemos la señal de
  • Pánico: Se genera cuando el usuario, tú en este caso, activa el código específico para ello en el teclado de la central o pulsa el mando a distancia, de tenerlo. El código de pánico desactiva la alarma y envía una señal silenciosa (que no salta la sirena, vamos) a la CRA.
    Cuidado con ésto porque, como habitualmente no se explica, suele saltar muchísimo generando un montón de falsas alarmas. Y como con este tipo de alarmas no salta la sirena se forman unos líos gordos, sobretodo en periodo vacacional (no se encuentra a los titulares) cuando la señora de la limpieza (o cualquier otra persona autorizada) lo activa por error.
  • Sabotaje: Se produce cuando se toquetea alguno de los elementos de la alarma (central, sensores, sirena, etc.) sin haber puesto el código apropiado. Saltará si arrancan un sensor, sacuden la central, dan una pedrada a la sirena, etc. Este tipo de alarmas está activado las 24h independientemente de si está conectada la alarma o no, para evitar que el posible ladrón te fuerce a desactivar la alarma y se dedique a hacer un destrozo.
    Si quieres cambiar un sensor de sitio porque estás pintando, como lo hagas por las bravas (directamente desatornillarlo del lugar) saltará la sirena porque la central interpreta que se está manipulando sin estar autorizado. Avisa al servicio técnico de la instaladora para que te den instrucciones.
  • Baja batería: Las alarmas, cuando dejan de estar conectadas a la corriente, p.e. porque se ha ido la luz, tiran de una batería auxiliar que tienen para estos casos. Lógicamente se va consumiendo y cuando envía esta señal es porque está a un nivel particularmente bajo. Suele aguantar varias horas, pero cuando se acaba la batería la alarma queda muerta. Si viene precedida de una señal de corte de corriente, te avisaremos para que te encargues de mirar el cuadro de luces y levantar el interruptor caído.
    Ojo, que no significa que la casa esté sin luz, sino que la central no recibe corriente. Suele pasar si tienes un cuadro de luces con un interruptor para cada cosa (enchufes, cocina, aire acondicionado, alarma, etc.). Si todos los interruptores están en su sitio, hay que avisar a la instaladora para que revise la batería, porque puede que haya que cambiarla.
  • Corte de teléfono: Estás sin teléfono. El tema es que si salta la alarma nosotros no recibiremos señal alguna y, por lo tanto, no podremos avisar a nadie. Hay sistemas de refuerzo que sirven para casos como éste.
  • Corte de corriente: Se ha ido la luz. Normalmente no avisamos por este tipo de señales si no nos lo piden, a no ser que detrás venga una baja batería. Si tienes algo que te interese que no pierda la corriente, p.e. neveras, informa al técnico cuando te instale la alarma. O si no caes en la cuenta, llama a la instaladora informando del tema.
  • Fallo de test: La central transmite periódicamente una señal (el test) para comprobar la comunicación. Suele ser diaria o semanal (poco recomendable). Cuando falla significa que si salta la alarma a la CRA no llegará nada y, por tanto, no podremos actuar. Dependiendo de las instrucciones de la instaladora, puede que te avisemos los de CRA o los de la instaladora.

La sirena no suena eternamente.

Cuando una alarma salta, la sirena suena mientras se detecte lo que haya hecho saltar la alarma. Si ya no se detecta, deja de sonar pasados de tres a cinco minutos. Si no pulsan el código de desconexión sigue conectada, pero en silencio. Y si vuelve a detectar algo, saltará de nuevo.

Responsabilidad.

Esto es básico. Has contratado nuestros servicios para que vigilemos tu casa/empresa, o eres uno de los contactos (ya seas familiar, amigo, empleado, socio, etc.) de alguien que ha contratado nuestros servicios para que vigilemos su casa/empresa.

Si pasas de coger el teléfono o nos dices que llamemos a otro, nos haces perder un tiempo valioso porque trabajamos a contrarreloj. Para eso, pide que te quitemos de la lista de contactos y así no perdemos unos minutos preciosos que podemos dedicar para seguir con la gestión de esta alarma.

Sistemas de refuerzo.

La alarma transmite las señales por teléfono. Si por lo que sea te quedas sin teléfono (está mal colgado, avería de la operadora, obras, corte de los cables de teléfono, etc.) la alarma seguirá funcionando pero no nos llegará nada y, por tanto, no podremos actuar.

Esto es importante porque luego, si pasa algo, la compañía de seguros puede desentenderse. Hay sistemas auxiliares que complementan el principal. Transmiten por telefonía móvil, o por ADSL, o por radiofrecuencia en caso de que la línea principal (la del teléfono fijo) falle. Habla con tu comercial para tener más información sobre el tema.

La alarma toma la línea telefónica.

Cuando la central envía una alarma por la línea telefónica no se pueden ni enviar ni recibir llamadas. De no ser así, al mandar una señal, si descuelgan el teléfono la transmisión se interrumpiría y no nos llegaría nada, así que no podríamos actuar (a no ser que tengas algún sistema de refuerzo).

Por ley estamos obligados a llamar primero a la instalación, y si resulta que la alarma sigue enviando señales, tu teléfono estará fuera de servicio y empezaremos a llamar a los contactos. Si salta la sirena en la instalación, no te quedes esperando nuestra llamada justamente por lo que he explicado antes. Si no nos da señal el fijo de casa, te llamaremos al móvil.

Salto de 2 o 3 zonas para poder avisar a policía.

Debido a la irresponsabilidad de muchos usuarios, se generaban una cantidad tremenda de falsas alarmas con aviso a policía. Lógicamente se cansaron de tanto aviso en falso y establecieron un mínimo de zonas diferentes que tienen que saltar para que nosotros podamos avisarlos. En Cataluña, se necesitan dos zonas (p.e. Entrada y Pasillo), mientras que fuera son tres (p.e. Entrada, Recibidor y Pasillo).

Y recuerda, tienen que ser diferentes, así que si salta diecisiete veces el sensor del pasillo nosotros, la CRA, no podemos dar parte a la policía.

Retraso de nuestra llamada.

Si llamamos tarde es porque hay unas circunstancias imprevistas (tormentón, vendaval, etc), que generan una sobrecarga tremenda de señales. Y aún así, como mucho, se llama unos 15/20 minutos tarde en el peor y más exagerado de los casos.

Somos conscientes de que vamos a llamar tarde y nos duele. Si son cosas previsibles (San Juan, Fallas, etc) ya nos movemos y cambiamos las prioridades. Si son cosas como vendavales o tormentas, la cosa se multiplica. De verdad, cuando llamamos tan tarde somos los primeros en pasarlo mal, pero cuando las circunstancias nos superan, hacemos lo que podemos.

Cantidad de contactos.

Si en la instalación no contestan, hay que llamar a los contactos y por eso es conveniente tener unos pocos. Lo práctico es que sean unos tres o cuatro, si sólo nos dan un teléfono para cada uno. Si para cada contacto nos dan fijo y móvil, la cosa estaría entre dos y tres. Piensa que cada teléfono es una llamada y si no nos lo cogen pasamos al siguiente, con el tiempo que eso supone.

Nunca nos des un sólo contacto porque, si no podemos hablar y nos vemos obligados a enviar a policía o bomberos, se puede montar un follón serio, sobretodo si es una falsa alarma.

Si nos das muchos contactos, y he visto instalaciones con 19 contactos (en serio, diecinueve) con su fijo y su móvil, no tan solo se eterniza la gestión, también las posibilidades de que nadie coja el teléfono, porque lo tienen apagado o porque no quieren responsabilizarse.

Conectar y desconectar.

Cuando conectas un alarma te da un tiempo determinado (unos 30 o 40 segundos) para poder salir de la instalación, y pasa lo mismo cuando la desconectas (otros 30 o 40 segundos). Si te olvidas algo y la alarma está conectada, por más que entres deprisa, si pasas a una zona que no sea de acceso a la instalación, p.e. de la entrada a la cocina, saltará la sirena.

Cuando se te solicita que dispares la alarma por el motivo que sea (p.e. por fallo de test), tardará en saltar porque representa que te está dejando tiempo para salir (unos 30/40 segundos), tiempo para entrar (otros 30/40 segundos), y entonces saltará (si sumas lo anterior, entre un minuto y un minuto y medio después de conectar).

Y la CRA ni conecta ni desconecta alarmas remotamente si no has contratado el servicio. De eso se encarga la instaladora. Y aún así, lo hacen desde las oficinas. Con lo que si cierras el negocio sin conectar la alarma y te llamamos indicando que no la has conectado, te toca ir a conectarla manualmente.

Rigor con las contraseñas, no es cosa de broma.

La contraseña es lo único que nos confirma que estamos hablando con personal autorizado. El DNI te lo pueden robar y da igual que nos digas que eres el titular de la alarma o el dueño de la empresa; sin una contraseña que confirme que eres quien dices ser, en lo que al operador respecta, puedes ser un ladrón intentando ganar tiempo.

Visado de la policía.

Cuando se te instala una alarma, no se puede llamar desde el minuto cero a la Policía. Cuando el técnico realiza las pruebas, se tiene que hacer un certificado conforme hay transmisión a la CRA, de que los aparatos están homologados, etc. Y cuando la policía da el visto bueno (pasados 2 o 3 días, habitualmente) se les puede llamar.

Es como cuando compras un coche. Vas al concesionario, eliges, pagas (o empiezas con unos plazos) y hasta que no se ha hecho la matriculación, dado de alta en Tránsito, hecho un seguro, etc., no te lo llevas. Pues con las alarmas igual.

Ojo con dejar la alarma conectada con perros y gatos dentro.

Se pueden anular zonas, es decir, dejar partes de la instalación desconectadas en vez de todo conectado. Esto para los que tienen mascotas es importante saberlo, porque habitualmente se deja el perro/el gato/el hurón/la Roomba (que no es un animal pero se mueve), o lo que sea suelto por la casa y si no se anulan zonas van a saltar alarmas de todas partes, teniendo que localizarte para confirmar que está todo correcto.

Y lo que es peor, el animal sufre. Si una alarma a toda pastilla ya te deja a ti los oídos hechos fosfatina, imagina cómo puede quedar un animal que detecta ultrasonidos.

Esperar llamada, responder entonces o no devolverla.

Cuando salta una alarma y te llamamos, si no puedes responder en el momento, llámanos como mucho cinco minutos después.

Todas las llamadas quedan registradas. En el histórico queda constancia de cuándo se te llama. Así que no tardes horas en devolver la llamada (porque lo que hubiera pasado ya no tiene remedio) y digas que te acaban de llamar, o que no lo hemos hecho. Para eso, mejor no llames y nos ahorras un tiempo que podemos invertir en tramitar una alarma que acaba de saltar.

Orden de llamadas.

Cuando se nos dan los datos, ponemos los contactos en el orden que nos facilita el mismo abonado. Así que cuando se te llama no es porque nos apetezca, sino porque los contactos anteriores no responden.

Además, lo suyo es que los primeros contactos sean los que están más cerca para que acudan en caso de ser necesario. Con lo que evita poner primero al que está más lejos o al abuelo que ya no oye.

Contraseñas y códigos para los que usen el teclado (familia, limpieza, etc.)

Importantísimo. Si cada uno tiene su contraseña no tendremos que molestarte cada vez que se le dispare la alarma a la persona X. Y el código también interesa que sea uno para cada uno para que no tengas que avisar a todos los usuarios cada vez que lo cambias, sino únicamente al interesado.

Pánico por teclado/mando.

La señal de pánico desactiva la alarma porque se supone que te están amenazando para que lo hagas, lo que significa que es silenciosa (en la instalación no suena pero llega una señal a la CRA).

Aprende cómo se activa por teclado para evitar avisos innecesarios. Si crees que la alarma ha hecho algo raro al desconectarla, posiblemente lo hayas activado.

El mando también genera falsas alarmas cuando lo pones en el bolsillo con más cosas, como llaves o monedas. Esas cosas pueden pulsar de forma accidental la combinación de botones para enviar el pánico en cuanto hagas algo que tense el bolsillo (sentarse, p.e.).

Te das de baja.

Si te das de baja de CRA, ya no tenemos ninguna responsabilidad para contigo. Suena muy crudo, pero es lo que pasa en todas partes cuando te das de baja. ¿O es que crees que si te das de baja del gimnasio vas a poder seguir usando sus instalaciones? Sólo puedes llamar a la instaladora para temas de averías, administración y similares.

Si te das de baja también de la instaladora, ya ni eso. Si la instaladora no tiene ninguna responsabilidad contigo como cliente por haberte dado de baja, muchísimo menos nosotros.

.: Recomendaciones para el buen uso :.

Si haces caso de estos consejos sacarás un buen rendimiento a la alarma y podrás respirar tranquilo, que de eso se trata. Todos son puro sentido común, pero es útil indicarlos.

Contraseñas.

Debes tener en cuenta lo siguiente para que la cosa vaya bien.

  • Elige siempre palabras. Hay gente que para no comerse la cabeza decide que la contraseña sea la misma que el código. Luego, cambian el código y se creen que automáticamente la contraseña se cambia: salta una alarma, no dan la contraseña correcta y ya la tenemos liada. Recuerda que el código y la contraseña son cosas diferentes.
  • Lo ideal es tener una para indicar que está todo correcto, y otra para indicarnos que te están coaccionando.
    Recuerda que la contraseña para indicar que todo está OK nos la tienes que dar cuando se te pida independientemente de que haya más personas contigo, porque si no nos la facilitas, el operador puede entender que te están amenazando y follón a la vista. Siempre puedes cambiarla después.
    La contraseña para indicar que te están amenazando no tiene que sugerir emergencia por si el asaltante está escuchando. Nada de “código rojo”, “invadimos Vladivostok”, “vacaciones en Mordor” o cualquiera que tenga alguna palabra que suene a mal rollo. Tiene que sonar normal.
    Y por lo que más quieras, NO elijas cosas como “creo que se equivoca” o “no sé de qué me habla” porque vendrá tu abuela, el vecino, o la que limpia, dirá eso porque realmente no sabe de qué va el tema y se tendrá que avisar a policía.
  • Como eres una persona que no piensa mal de los demás, si te llaman diciendo que son de la central de alarmas tú te lo crees y les das la contraseña. Y cuando te vas al cine, te entran en casa, llamamos, nos dan la contraseña correcta (recuerda, lo único que nos confirma que estamos hablando con personal autorizado), finalizamos gestión dándolo como falsa alarma y cuando llegas te encuentras el percal.
    Para evitar eso, solicita una contraseña para la CRA, así sabrás que somos nosotros y no alguien que te quiera desvalijar la casa.
  • También interesa que se asigne una contraseña por persona. Así no tendrás que avisar a todos cada vez que la cambias, sino solo al interesado.
    Si hay una sola y nos llamas para cambiarla, tienes que informar a todos los usuarios del cambio. Si no les avisas, al llamar cuando salta una alarma y ver que la contraseña no coincide, tendremos que contactar con alguien que nos confirme si el usuario en cuestión está autorizado, y si no nos responde nadie nos veremos obligados a avisar a policía.
    Evítate molestias. Dales una contraseña y avísanos, que luego ya la borraremos si lo prefieres.
  • Esto es lo más importante: que sean fáciles de recordar y no tenerlas apuntadas a la vista.
    Por culpa de gente descuidada no podemos ser rigurosos. Les preguntas y te sueltan: “La contraseña es Fulano o Mengano o Zutano. No me acuerdo, las hemos cambiado tantas veces/tengo tantas contraseñas/inserte aquí su motivo…”, y eso nos resulta frustrante. Por no mencionar a los que tienen un Post-It con la contraseña al lado del teléfono para no tener que comerse la cabeza, consiguiendo que cualquiera que pase por ahí la sepa y pueda liarla.
  • Evita a toda costa contraseñas que correspondan a una lista, p.e. Lunes, o Junio. Si das una y debido al punto anterior (desidia a la hora de recordar las contraseñas) te decimos que no es y nos sueltas el resto de la serie del tirón (lunesmartesmiércolesjuevesviernessábadodomingo), tendremos que darlo por bueno porque entre ese chorreo está la buena.
    Ahora supón que alguien te escucha pero no se acuerda bien de la contraseña. Salta la alarma, llamamos y como sabe que es un día de la semana nos suelta la lista de una tacada. Como la contraseña correcta está entre lo que ha dicho tendremos que darla por buena y cuando te encuentres la casa vacía vendrán los llantos.
  • La contraseña la tienen que saber todos, ya tengas una general o una para cada uno. Trabajamos a contrarreloj, y si perdemos el tiempo con una alarma que se puede solventar en 15 segundos, nos provoca un retraso acumulado y quejas de los abonados.
    Y lo que es peor, alguna vez te llamaremos tarde a ti por culpa de algún abonado así de irresponsable.

Pedir y leer el manual de instrucciones.

Si te compras una tele, un blu-ray o cualquier otro producto tecnológico te lees el manual. Pues con la alarma lo mismo.

Piensa que te explica todo, desde cómo cambiar un código o añadir uno nuevo hasta anular una zona (desactivarla temporalmente para que no suene si detecta algo, p.e. si dejas el perro en el garaje) pasando por cómo se activa el pánico por teclado.

También puedes llamar a la instaladora para eso, pero a partir del cierre de oficinas se tiene que llamar al técnico de guardia y puede que te cobre el servicio (dependiendo de la instaladora, puedes tener el servicio técnico 24h de serie o puedes tener que contratarlo aparte).

Guardar el teléfono de la instaladora y de la CRA.

Esto es elemental. Necesitas guardar el teléfono de la instaladora para llamarles en caso de avería, dudas de manejo, temas de facturación, etc.

Necesitas guardar el teléfono de la CRA para llamarnos si quieres saber qué ha saltado, cuándo ha saltado, si la alarma está conectada o no (de tener activado el servicio) y, sobretodo, para que sepas que te llamamos nosotros y no alguien que te quiere vender algo.

Averías en la alarma.

Si se te estropea la nevera, llamas al técnico. Si se te estropea el aire acondicionado, llamas al técnico. Si se te estropea la puerta del garaje, llamas al técnico.

Si se te estropea la alarma, no llames a la CRA. Llama al técnico.

Avisa cuando haya cambios de algún tipo.

No creas que lo que es evidente para ti también lo tiene que ser para nosotros.

  • Si cambias de número de teléfono, avisa.
  • Si cambias de contactos, avisa.
  • Si te vas de vacaciones, avisa.
  • Si cambias los horario de trabajo en la empresa, avisa.
  • Si en la empresa se va alguien (jubilación, despido, etc.), avisa.

Si no avisas, nos haces perder un tiempo precioso llamando a gente que no tiene nada que ver con la instalación. Así que imagina lo que puede pasar si no localizamos a nadie en caso de que, por decir algo, nos llegase una señal de fuego o una persona con código y contraseña accediera a la instalación pese a estar despedida, pudiendo liarla mucho.

Cuando llames, identifícate.

No eres el único abonado, ni sólo hay un operador. Por eso lo ideal es que si devuelves una llamada, nos digas quién eres para localizar la ficha y poder informarte o poner alguna nota o lo que haga falta. Nos sirve el nombre y apellidos, o la dirección, o incluso la contraseña.

Céntrate en el tema.

Vamos a contrarreloj. Siempre. Sólo necesitamos una contraseña que confirme que está todo bien (o no, ver más arriba) y un nombre para saber con quién hemos hablado en caso de tener que hacer alguna gestión más. Sólo eso, contraseña y nombre.

No es necesario que nos cuentes que como ibas con la compra, no te ha dado tiempo de desconectar antes de que se colara el niño/el perro/etc. Si salta la sirena no digas que creías que era la del vecino porque no cuela. Nos llegan señales de tu casa, no de la del vecino.

Tampoco escurras el bulto y digas que la alarma falla, cuando se te ha disparado a ti. Si salta Entrada y luego Pasillo se te olvidó desconectarla y punto, no pasa nada por reconocerlo. Pero no digas que pusiste correctamente el código porque no es así; no habría saltado ninguna alarma.

Disponibilidad.

Los contactos tienen que estar disponibles. Parece obvio, pero no lo es. La cantidad de contactos que ya no trabajan en la instalación, o que cambian el número de teléfono,o que están muy lejos de la instalación, o que directamente pasan de coger el teléfono esperando que otro contacto se encargue es muy grande, y nos ralentiza a la hora de tramitar la alarma..

Si estás en la lista de contactos, a no ser que estés en un espectáculo (cine, teatro, etc…) o en un lugar que se requiera tenerlo apagado, no lo pongas en modo avión. Que vibre lo que haga falta, pero tienes que saber cuándo te llamamos para atendernos.

Avisa antes de hacer pruebas.

Si quieres comprobar si un sensor funciona, avísanos para evitar que esas falsas alarmas aparezcan por pantalla. Ya lo he dicho muchas veces, trabajamos a contrarreloj y no podemos malgastar 2 minutos en una falsa alarma si sabemos que es falsa.

Esto es importantísimo en el caso de que tengas a técnicos que se encarguen de la central de incendios. No llaman nunca, y cuando disparan la alarma nosotros la tramitamos como si fuese cierta. Si no contesta nadie, nos veremos obligados a avisar a bomberos. Y cuando los bomberos vean que es una falsa alarma, y que se podía haber evitado su salida, te sancionarán.

Sí, los bomberos sancionan si hacen una salida a lo tonto, p.e. cuando hacen pruebas de incendio en la instalación y no se informa a la CRA.


Con estos consejos creo que podrás aprovechar mejor tu alarma y mejorar tu seguridad. Es mucho, sí, pero todo es de puro sentido común. La alarma no es un aparato complicadísimo ni misterioso.

Y si después de esto aún tienes dudas, el próximo post te lo dejará todo de forma clara.

Definitivamente clara.

Pero voy avisando ya, no voy a aceptar ninguna queja.

Acerca de Dan_Solo

Blogger errático y sin un tema fijo a tratar. Pongo lo que me apetece (de la forma menos giliborde que pueda) y si a alguien no le gusta, que siga surfeando. No trolls allowed.

Publicado el 2016-07-22 en Solocentrismos. Añade a favoritos el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Claro y cristalino tochopost.

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  1. Pingback: Alarmas para torpes (edición para abobados) | Docking Bay 94

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