Sólo les tengo unas cosillas que decir

El jueves 17 de agosto, Barcelona sufrió un atentado con 13 muertos y una cincuentena de heridos.

Pues bien, a esos montones de mierda que se dedican a matar porque quieren imponer los caprichos de su líder (real o amigo imaginario).

A esos montones de mierda que patrocinan a los montones de mierda anteriormente mencionados.

A esos montones de mierda que venden armas a los montones de mierda anteriormente mencionados.

A esos mismos montones de mierda que luego aprovechan las víctimas para sacar ventaja política.

A esos montones de mierda que les lamen las pelotas a los montones de mierda anteriormente mencionados para sacar ventaja política, económica y/o de favor.

A esos montones de mierda que aprovechan la ocasión para demostrar su ignorancia y su odio irracional riéndose del dolor de las víctimas.

A esos montones de mierda sólo les tengo unas cosillas que decir.

Este barcelonés les dice que lo peor que pueden hacer a un barcelonés es obligarle a hacer algo que no está dispuesto a hacer (o lo contrario, prohibirle algo que quiere hacer). Y no estamos dispuestos a pasar miedo por culpa de unos montones de mierda.

Este barcelonés les dice que Barcelona sigue en pie y seguirá en pie, pese a sus esfuerzos por hundirla. Sus habitantes, nativos y no, aguantamos lo que haga falta y arrimamos los hombros para tirar adelante, le pese a quien le pese.

Este barcelonés les dice: foteu-vos.

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Hasta las narices de tanto machito cuñao.

Esto va a ser posiblemente largo. Y no va a gustar a todo el mundo. Estoy abierta a debatir de forma sosegada y razonada. Pero si alguien se siente tremendamente ofendido, o va a usar el #NotAllMen, o simplemente le apetece juerga por llevar la contraria, no recibirá respuesta, en el mejor de los casos. Y si alguien me lee y piensa que soy una feminazi o similar, solo tiene que darle al botón que permite que, automáticamente, dejemos de ser amigos por aquí. O, si no lo somos, puedes bloquearme tranquilamente.

El primer párrafo lo suscribo plenamente. El resto también. Aquí lo tenéis todo enterito.

 

-Pero soy yo quien debería ir.
-¿Por qué?
-Porque usted es… Y yo soy…
-Oiga, hablaremos de machismo en situaciones
de supervivencia cuando vuelva.
Dr. John Hammond (Richard Attenborough)
Dra. Ellie Satler (Laura Dern)
Parque Jurásico.

Alarmas para torpes (edición para abobados)

En el anterior post escribí un manual para el buen uso de una alarma situada en tu casa o negocio. El texto fue revisado por un director de seguridad, un jefe de sala, una jefe de redactores y varios profesores para que quedara todo claro.

Pero mi experiencia me ha enseñado que por más que le expliques algo tan rematadamente sencillo a alguien que no quiere entender, no conseguirás ponerle nada en su cabeza. Por eso he decidido repetir el post anterior y actualizarlo según la tendencia actual de ciertos programas.

Básicamente, rellenarlo de insultos.

Los tipos como el chef Gordon Ramsay (el de Pesadilla en la cocina), Simon Cowell (el de X-Factor o America’s Got Talent), o incluso Risto Mejide (el de Operación Triunfo) se regalan insultando de forma cruel e imaginativa a los pobres aprendices que pasan por delante suyo para subir la audiencia y de paso, que aprendan algo.

Y muchas veces funciona.

Así que voy a hacerlo aquí. Si no entendiste algo de Alarmas para torpes (edición básica), ahora te va a quedar claro porque te voy a insultar, te voy a poner de vuelta y media, te voy a poner a caer de un burro para que te entre en la cabeza de una vez lo que sea que no entiendas.

Y desde luego, sin la gracia de esos artistas.

Los insultos añadidos los verás tal que de esta manera: /*Eres tan idiota que bajas el coeficiente intelectual del planeta Tierra entero*/.

Ya te aviso por adelantado. No voy a aceptar quejas ni lloros ni cosas parecidas /*Si te sientes ofendido, te jodes*/. Nadie nace enseñado, pero por lo menos hay gente que quiere aprender.


La gente que me conoce sabe que tengo más paciencia que el Dalai Lama, pero no es infinita. Y por eso me he decidido a escribir éste manual de “Alarmas para torpes/*Porque estoy hasta los huevos de mongolos que son incapaces de manejar algo tan sencillo como una alarma pero se saben de memoria el manejo de una smart TV más lista que ellos*/.

Está claro que nadie nace enseñado, pero hay ciertas cosas que son evidentes por puro sentido común y, sin embargo, nadie hace/dice.

Por eso he ido recopilando casos para escribir éste manual. Si tienes una alarma /*Y eres incapaz de caminar y mascar chicle a la vez*/ o conoces a alguien que la tenga, léete/que se lea el tocho-post.

El contenido del manual está revisado y aprobado por [DIRECTOR] y [JEFE DE SALA]. La redacción ha sido revisada y aprobada por [PROFESORES/AS] y [JEFES/AS DE REDACCIÓN] /*Sin embargo los insultos son cosa mía, para que te entre en la cabeza algo más que aire*/.

Tienes la opción preparada para imprimir, si lo consideras más cómodo.


Usos y costumbres del
usuario de una alarma

.: Vocabulario :.

Abonado: Tú, el propietario de la alarma.
Acuda: Vigilante con las llaves de la instalación. Se contrata para no tener que avisar al abonado durante ciertos horarios o fechas. No patrulla por la zona, se le avisa y entonces se desplaza al lugar en cuestión. Esto provoca que la respuesta pueda llegar tarde en función de la cercanía al lugar o si existen otros incidentes a los que responder.
Central receptora de alarmas: Nosotros, Los que te llamamos cuando salta una alarma. No vamos a la instalación, de eso se encarga el acuda o el patrulla del polígono/urbanización.
Coacción: Fuerza o violencia que se hace a alguien para obligarlo a que diga o haga algo. Como por ejemplo, que te obliguen a desconectar la alarma a punta de navaja.
Código: El número que tienes para conectar/desconectar la alarma.
Contacto: Toda persona a la que se puede llamar en caso de que la alarma salte y nadie conteste en la instalación. Deben conocer la contraseña.
Contraseña: La palabra o número que tienes para identificarte. Es conveniente que tengamos nosotros también la nuestra.
CRA: Ver Central receptora de alarmas.
Instalación: El lugar donde está la alarma. Es decir, tu casa o tu trabajo.
Instaladora: Los que te pusieron la alarma en el sitio. Los que te arreglan las averías o te ponen más sensores y se encargan de la facturación.
Pánico: Ver Coacción.
Sabotaje: Daño o deterioro que se hace en instalaciones. Por ejemplo, que te arranquen la sirena o te destrocen un sensor /*Si en una peli de guerra entiendes lo que dicen cuando van a sabotear el puente, o las comunicaciones, o los planes, ¿por qué cojones no entiendes qué quiere decir cuando te avisamos de que han saboteado la alarma? ¿Ves esas pelis con un diccionario al lado o simplemente te idiotizas cuando te llamo?*/.
Usuario: Toda persona que tiene el código de desconexión de la alarma.

.: Partes de una alarma :.

Batería: El componente de la alarma que entra en funcionamiento para dar alimentación a todos los elementos (teclado, sirena, detectores) cuando se va la luz. Se va consumiendo y cuando regresa la luz se recarga automáticamente. Si se va la luz y se agota la batería, la alarma deja de funcionar.
Central: El aparato donde introduces el código para conectar/desconectar la alarma.
Detector: Ver Sensor.
Sensor: Aparato que, según el tipo, salta cuando detecta una cosa u otra.
Sirena: El aparato que hace un ruido insoportable /*Si tengo que poner esto es porque hay gente que debe tener un oído tan fino como unas bragas de esparto porque confunden los pitidos de aviso del teclado con la sirena. Ruido fuerte=sirena, ruido flojo=central. ¿Te ha quedado claro?*/.
Teclado: Ver Central.

.: Qué pasa cuando salta una alarma (lo que te han vendido) :.

  1. Tu alarma se pone en contacto con la receptora instantáneamente.
  2. Los operadores te llaman al momento y te piden la contraseña.
    1. Si es correcta, todo bien.
    2. Si no lo es, te mandan inmediatamente a la policía.

.: Qué pasa cuando salta una alarma (la realidad) :.

  1. Tu central intenta ponerse en contacto con la CRA.
  2. La alarma se procesa y aparece en pantalla según la prioridad y orden de llegada
    1. Primero: Incendio o Pánico/Coacción
    2. Segundo: Robo
    3. Después entramos en averías técnicas (se ha ido la luz, o se está agotando la batería auxiliar, p.e.) o descuidos de los abonados (no conectan o desconectan, p.e.).
  3. Cuando le toca el turno a tu señal:
    1. Si tiene cámaras, se visualiza las cámaras.
    2. Dependiendo del horario Y de si lo tienen contratado /*¿Es que tú trabajas gratis, mermao?*/, se avisa al servicio de patrulla del polígono/urbanización o acuda.
    3. En caso contrario, se llama a la instalación y en caso de que no responda nadie se llama por orden a los contactos hasta que:
      1. Alguien nos atiende.
        1. Si dicen que no pasa nada Y dan contraseña correcta, se finaliza gestión.
        2. Si dicen que no pasa nada PERO no dan contraseña correcta, dependiendo de si hay más contactos para llamar:
          1. Si es alarma de pánico o fuego se gestiona al momento
          2. Si es de robo, dependiendo del número de zonas que hayan saltado se avisa a policía o no.
          3. Si hay más contactos se repite el proceso.
      2. Se llama sin éxito a todos los teléfonos.
        1. Si es alarma de pánico o fuego se gestiona al momento
        2. Si es de robo, dependiendo del número de zonas que hayan saltado se avisa a policía o no.
        3. Si es un fallo técnico o un descuido del usuario, se deja un mensaje en el primer contestador que se pueda.

.: Ahora vienen las explicaciones :.

El tiempo medio de respuesta a TODO LO ANTERIOR es de dos (2) minutos. Si todo sale redondo, claro. Es decir:

  1. La central envía la señal y conecta a la primera con la CRA Y
  2. Hay pocas alarmas en pantalla Y
  3. El abonado atiende al teléfono de instalación al momento (o si no responde nadie en la instalación, el primer contacto) Y
  4. Facilitan la contraseña.

Si algo de lo anterior falla, la cosa se puede estirar, dependiendo de la cantidad de contactos y su responsabilidad, hasta los tres (3) o cuatro (4) minutos. Somos conscientes de que entre la sirena y los nervios que provoca el salto parece que nuestra llamada tarda una eternidad, pero no es así /*Y sin embargo, cuando nos tenéis que devolver la llamada pueden pasar horas o, en algún caso que he sufrido, días. Si tu casa o negocio te importa una mierda, imagínate a mí*/.

Si la cosa tarda más, es porque:

  1. Hay problemas con la línea telefónica.
  2. El abonado no atiende al teléfono de instalación, o ninguno de los contactos responde. Y cuantos más haya, peor /*Si tú y tus contactos sois una panda de irresponsables, id devolviendo el carnet de conducir y esterilizaos para no tener hijos. Sois un peligro para la sociedad*/.
  3. Nadie facilita la contraseña (ya sea porque no la conoce, o no la recuerda, o facilita una que no es) /*¿Eres capaz de recitar de memoria la alineación de tu equipo favorito cuando ganó la primera liga, o de recitar todos los novios de la famosa de turno, pero no de recordar una palabra? Tócame los cojones y dí que llueve, he visto cachos de ladrillo con más memoria que tú.*/, y hay que confirmar si quien ha dicho la contraseña (sobretodo si es en la instalación) es personal autorizado.
  4. Estamos saturados por exceso de alarmas (temporal, fiestas con petardos, y similares). Somos conscientes de que vamos a llamar tarde y nos duele. Si son cosas previsibles (San Juan, Fallas, etc.) ya nos movemos y cambiamos las prioridades. Si son cosas como vendavales o tormentas, la cosa se multiplica /*En tu trabajo puedes dejar cosas para mañana, nosotros no. Así que no me toques los huevos diciendo que llamamos tarde, porque antes de ti habían alarmas, y después de ti también. Da la puta contraseña y cállate*/.

.: Lo que un abonado debe saber y hacer :.

Para no tener problemas de ningún tipo, ni llamadas innecesarias a las tantas de la madrugada, te conviene saber y hacer ciertas cosas que te harán la vida más llevadera. Si te fijas, repito muchos conceptos y los pongo aparte. Esto es así porque unos están relacionados con otros y no quiero poner una parrafada enorme explicando dos cosas cuando la principal es sólo una y la otra es un añadido.

Trabajamos a contrarreloj.

Cuando salta una alarma tenemos que ir a toda velocidad porque detrás hay otras. Y cuanto más se retrase, peor. Piensa que en este trabajo no podemos dejar las cosas para después o para mañana, si no se resuelven en dos (2) minutos ya estamos tardando /*En serio, hay gente que tiene los santos huevos de preguntar cuándo ha saltado la alarma. Si te parece, te llamo hoy por una alarma que salto anteayer, gilipollas*/.

Tipos de señal habituales.

  • Robo: Una de las más habituales. Salta cuando la central está conectada y detecta movimiento (si el sensor es de infrarrojos), abren una puerta/ventana (si el sensor es un contacto magnético) o cruzan una barrera (el típico haz láser de las pelis). Si en ese momento se desconecta la alarma no se puede dar parte a policía. ¿Pero y si han entrado y te obligan a desconectar la alarma? Para eso tenemos la señal de
  • Pánico: Se genera cuando el usuario, tú en este caso, activa el código específico para ello en el teclado de la central o pulsa el mando a distancia, de tenerlo. El código de pánico desactiva la alarma y envía una señal silenciosa (que no salta la sirena, vamos) a la CRA.
    Cuidado con ésto porque, como habitualmente no se explica, suele saltar muchísimo generando un montón de falsas alarmas. Y como con este tipo de alarmas no salta la sirena se forman unos líos gordos, sobretodo en periodo vacacional (no se encuentra a los titulares) cuando la señora de la limpieza (o cualquier otra persona autorizada) lo activa por error.
  • Sabotaje: Se produce cuando se toquetea alguno de los elementos de la alarma (central, sensores, sirena, etc.) sin haber puesto el código apropiado. Saltará si arrancan un sensor, sacuden la central, dan una pedrada a la sirena, etc. Este tipo de alarmas está activado las 24h independientemente de si está conectada la alarma o no, para evitar que el posible ladrón te fuerce a desactivar la alarma y se dedique a hacer un destrozo.
    Si quieres cambiar un sensor de sitio porque estás pintando, como lo hagas por las bravas (directamente desatornillarlo del lugar) saltará la sirena porque la central interpreta que se está manipulando sin estar autorizado. Avisa al servicio técnico de la instaladora para que te den instrucciones.
  • Baja batería: Las alarmas, cuando dejan de estar conectadas a la corriente, p.e. porque se ha ido la luz, tiran de una batería auxiliar que tienen para estos casos. Lógicamente se va consumiendo y cuando envía esta señal es porque está a un nivel particularmente bajo. Suele aguantar varias horas, pero cuando se acaba la batería la alarma queda muerta. Si viene precedida de una señal de corte de corriente, te avisaremos para que te encargues de mirar el cuadro de luces y levantar el interruptor caído /*Y si te llamamos de madrugada, te aguantas y vas a dar la luz. Si pasas, como se agote la batería y te encuentres por la mañana que te han robado, no vengas con quejas. Si te avisamos y pasas de nosotros como de la mierda, baila y jódete*/.
    Ojo, que no significa que la casa esté sin luz, sino que la central no recibe corriente. Suele pasar si tienes un cuadro de luces con un interruptor para cada cosa (enchufes, cocina, aire acondicionado, alarma, etc.). Si todos los interruptores están en su sitio, hay que avisar a la instaladora para que revise la batería, porque puede que haya que cambiarla.
  • Corte de teléfono: Estás sin teléfono. El tema es que si salta la alarma nosotros no recibiremos señal alguna y, por lo tanto, no podremos avisar a nadie. Hay sistemas de refuerzo que sirven para casos como éste.
  • Corte de corriente: Se ha ido la luz. Normalmente no avisamos por este tipo de señales si no nos lo piden, a no ser que detrás venga una baja batería. Si tienes algo que te interese que no pierda la corriente, p.e. neveras /*Sobretodo si la alarma está en un bar o en un restaurante. Luego se echan a perder los filetes y será por tu inutilidad y falta de previsión*/, informa al técnico cuando te instale la alarma. O si no caes en la cuenta, llama a la instaladora informando del tema.
  • Fallo de test: La central transmite periódicamente una señal (el test) para comprobar la comunicación. Suele ser diaria o semanal (poco recomendable). Cuando falla significa que si salta la alarma a la CRA no llegará nada y, por tanto, no podremos actuar. Dependiendo de las instrucciones de la instaladora, puede que te avisemos los de CRA o los de la instaladora.

La sirena no suena eternamente.

Cuando una alarma salta, la sirena suena mientras se detecte lo que haya hecho saltar la alarma. Si ya no se detecta, deja de sonar pasados de tres a cinco minutos. Si no pulsan el código de desconexión sigue conectada, pero en silencio. Y si vuelve a detectar algo, saltará de nuevo /*No veas lo gilipollas que me siento teniendo que explicar esto. En serio, ¿de verdad crees que cuando una alarma deja de sonar es porque la desconectan? Cojonudo, soy un ladrón que te rompe una ventana del negocio y sólo tengo que esperar a que deje de sonar (porque según tú, se desconecta) para vaciártelo. Negocio redondo, oyes. ¿Dónde vives?*/.

Responsabilidad.

Esto es básico. Has contratado nuestros servicios para que vigilemos tu casa/empresa, o eres uno de los contactos (ya seas familiar, amigo, empleado, socio, etc.) de alguien que ha contratado nuestros servicios para que vigilemos su casa/empresa.

Si pasas de coger el teléfono o nos dices que llamemos a otro, nos haces perder un tiempo valioso porque trabajamos a contrarreloj. Para eso, pide que te quitemos de la lista de contactos y así no perdemos unos minutos preciosos que podemos dedicar para seguir con la gestión de esta alarma /*Lo que he dicho antes. Si a ti te importa una mierda lo que le pase a tu casa o a tu negocio (que es lo que te da de comer), a mí me la suda mucho*/.

Sistemas de refuerzo.

La alarma transmite las señales por teléfono. Si por lo que sea te quedas sin teléfono (está mal colgado, avería de la operadora, obras, corte de los cables de teléfono, etc.) la alarma seguirá funcionando pero no nos llegará nada y, por tanto, no podremos actuar.

Esto es importante porque luego, si pasa algo, la compañía de seguros puede desentenderse. Hay sistemas auxiliares que complementan el principal. Transmiten por telefonía móvil, o por ADSL, o por radiofrecuencia en caso de que la línea principal (la del teléfono fijo) falle. Habla con tu comercial para tener más información sobre el tema.

La alarma toma la línea telefónica.

Cuando la central envía una alarma por la línea telefónica no se pueden ni enviar ni recibir llamadas. De no ser así, al mandar una señal, si descuelgan el teléfono la transmisión se interrumpiría y no nos llegaría nada, así que no podríamos actuar (a no ser que tengas algún sistema de refuerzo).

Por ley estamos obligados a llamar primero a la instalación, y si resulta que la alarma sigue enviando señales, tu teléfono estará fuera de servicio y empezaremos a llamar a los contactos. Si salta la sirena en la instalación, no te quedes esperando nuestra llamada justamente por lo que he explicado antes. Si no nos da señal el fijo de casa, te llamaremos al móvil.

Salto de 2 o 3 zonas para poder avisar a policía.

Debido a la irresponsabilidad de muchos usuarios, se generaban una cantidad tremenda de falsas alarmas con aviso a policía. Lógicamente se cansaron de tanto aviso en falso y establecieron un mínimo de zonas diferentes que tienen que saltar para que nosotros podamos avisarlos /*Ahí tengo que darte las gracias. Por culpa de capullos así irresponsables, la Dirección General de Policía tuvo que tomar esta medida, haciendo que nuestro trabajo se facilitara y agilizara mucho. Desde el corazón, gracias por ser así de Viva-La-Virgen*/. En Cataluña, se necesitan dos zonas (p.e. Entrada y Pasillo), mientras que fuera son tres (p.e. Entrada, Recibidor y Pasillo).

Y recuerda, tienen que ser diferentes, así que si salta diecisiete veces el sensor del pasillo nosotros, la CRA, no podemos dar parte a la policía /*Te recalco lo de que nosotros no podemos para que te des cuenta de que tienes que llamar . Que parece que tu concepto de sutil sea darte un sartenazo en la cara*/.

Retraso de nuestra llamada.

Si llamamos tarde es porque hay unas circunstancias imprevistas (tormentón, vendaval, etc), que generan una sobrecarga tremenda de señales. Y aún así, como mucho, se llama unos 15/20 minutos tarde en el peor y más exagerado de los casos.

Somos conscientes de que vamos a llamar tarde y nos duele. Si son cosas previsibles (San Juan, Fallas, etc) ya nos movemos y cambiamos las prioridades. Si son cosas como vendavales o tormentas, la cosa se multiplica. De verdad, cuando llamamos tan tarde somos los primeros en pasarlo mal, pero cuando las circunstancias nos superan, hacemos lo que podemos /*Cuando Flash trabaje con nosotros, iremos todo lo deprisa que se pueda. Mientras tanto, te esperas. Ni eres nuestro único cliente ni tienes toda una banda de operadores para ti solito las 24 horas del día, 7 días a la semana, egocéntrico de los cojones*/.

Cantidad de contactos.

Si en la instalación no contestan, hay que llamar a los contactos y por eso es conveniente tener unos pocos. Lo práctico es que sean unos tres o cuatro, si sólo nos dan un teléfono para cada uno. Si para cada contacto nos dan fijo y móvil, la cosa estaría entre dos y tres. Piensa que cada teléfono es una llamada y si no nos lo cogen pasamos al siguiente, con el tiempo que eso supone.

Nunca nos des un sólo contacto porque, si no podemos hablar y nos vemos obligados a enviar a policía o bomberos, se puede montar un follón serio, sobretodo si es una falsa alarma.

Si nos das muchos contactos, y he visto instalaciones con 19 contactos (en serio, diecinueve) con su fijo y su móvil, no tan solo se eterniza la gestión, también las posibilidades de que nadie coja el teléfono, porque lo tienen apagado o porque no quieren responsabilizarse /*Si eres así de responsable, devuelve el carnet de conducir y hazte una vasectomía, o una ligadura de trompas, o tírate del balcón abajo. El mundo respirará más tranquilo. Y si tus contactos son así de irresponsables, cambia de contactos. Que parece que tenga que decirte hasta cómo tienes que andar, ostia*/.

Conectar y desconectar.

Cuando conectas un alarma te da un tiempo determinado (unos 30 o 40 segundos) para poder salir de la instalación, y pasa lo mismo cuando la desconectas (otros 30 o 40 segundos). Si te olvidas algo y la alarma está conectada, por más que entres deprisa, si pasas a una zona que no sea de acceso a la instalación, p.e. de la entrada a la cocina, saltará la sirena /*¿En serio crees que una vez conectada la alarma no saltará si te detecta, por muy deprisa que vayas? O crees que la alarma sabe que eres tú (que ojalá, no tendríamos que aguantar a gente así de inútil) o parece que Flash tiene competencia*/.

Cuando se te solicita que dispares la alarma por el motivo que sea (p.e. por fallo de test), tardará en saltar porque representa que te está dejando tiempo para salir (unos 30/40 segundos), tiempo para entrar (otros 30/40 segundos), y entonces saltará (si sumas lo anterior, entre un minuto y un minuto y medio después de conectar).

Y la CRA ni conecta ni desconecta alarmas remotamente si no has contratado el servicio /*Si tú no trabajas gratis, yo tampoco, espabilao*/. De eso se encarga la instaladora. Y aún así, lo hacen desde las oficinas. Con lo que si cierras el negocio sin conectar la alarma y te llamamos indicando que no la has conectado, te toca ir a conectarla manualmente /*Y si pasas de ir a conectarla y te roban, te jodes por vago. Si no se conecta, no llegan señales. Y si no llegan señales, la CRA no actúa. Si fuera adivino, trabajaría en el gabinete astrológico de Rappel, no en una empresa de seguridad*/.

Rigor con las contraseñas, no es cosa de broma.

La contraseña es lo único que nos confirma que estamos hablando con personal autorizado. El DNI te lo pueden robar y da igual que nos digas que eres el titular de la alarma o el dueño de la empresa; sin una contraseña que confirme que eres quien dices ser, en lo que al operador respecta, puedes ser un ladrón intentando ganar tiempo /*¿Te piensas que diciendo “soy el dueño, no pasa nada” ya está? Si no me das la contraseña, por mí como si eres el Santo Padre de Roma, Monica Bellucci, o Gengis Khan. Si tienes el sentido común de un zapato hervido y no te entra en la cabeza que debes tener la contraseña grabada a fuego en la memoria, ve preparando el DNI para cuando venga la policía*/.

Visado de la policía.

Cuando se te instala una alarma, no se puede llamar desde el minuto cero a la Policía. Cuando el técnico realiza las pruebas, se tiene que hacer un certificado conforme hay transmisión a la CRA, de que los aparatos están homologados, etc. Y cuando la policía da el visto bueno (pasados 2 o 3 días, habitualmente) se les puede llamar.

Es como cuando compras un coche. Vas al concesionario, eliges, pagas (o empiezas con unos plazos) y hasta que no se ha hecho la matriculación, dado de alta en Tránsito, hecho un seguro, etc., no te lo llevas. Pues con las alarmas igual.

Ojo con dejar la alarma conectada con perros y gatos dentro.

Se pueden anular zonas, es decir, dejar partes de la instalación desconectadas en vez de todo conectado. Esto para los que tienen mascotas es importante saberlo, porque habitualmente se deja el perro/el gato/el hurón/la Roomba (que no es un animal pero se mueve), o lo que sea suelto por la casa y si no se anulan zonas van a saltar alarmas de todas partes, teniendo que localizarte para confirmar que está todo correcto.

Y lo que es peor, el animal sufre. Si una alarma a toda pastilla ya te deja a ti los oídos hechos fosfatina, imagina cómo puede quedar un animal que detecta ultrasonidos /*Si eres un hijo de la gran puta que deja la alarma conectada completamente con el perro/gato encerrado, te mereces que te denunciara por maltrato animal. Si dejas a tu mascota en el garaje, anula la zona. Y si no sabes, llama a la instaladora para que te lo diga, imbécil*/.

Esperar llamada, responder entonces o no devolverla.

Cuando salta una alarma y te llamamos, si no puedes responder en el momento, llámanos como mucho cinco minutos después.

Todas las llamadas quedan registradas. En el histórico queda constancia de cuándo se te llama. Así que no tardes horas en devolver la llamada (porque lo que hubiera pasado ya no tiene remedio) y digas que te acaban de llamar, o que no lo hemos hecho. Para eso, mejor no llames y nos ahorras un tiempo que podemos invertir en tramitar una alarma que acaba de saltar /*Si te llamamos treinta segundos tarde, nos tiras la caballería por encima. Si tú nos llamas tarde, no pasa nada ¿verdad? Avance informativo, ¡¡¡NO ERES EL CENTRO DEL UNIVERSO!!! Si nosotros cumplimos nuestra parte del contrato (ese papel que firmaste cuando contrataste el servicio), tú también. Debería solicitar que se te diera de baja por irresponsable. Clientes como tú no interesan y joden a los demás*/.

Orden de llamadas.

Cuando se nos dan los datos, ponemos los contactos en el orden que nos facilita el mismo abonado. Así que cuando se te llama no es porque nos apetezca, sino porque los contactos anteriores no responden /*Así que no des por culo preguntando si he llamado a los teléfonos anteriores. Sí, he llamado y han sido más inteligentes que tú apagando el teléfono, tontopollas*/.

Además, lo suyo es que los primeros contactos sean los que están más cerca para que acudan en caso de ser necesario. Con lo que evita poner primero al que está más lejos o al abuelo que ya no oye /*Si haces eso, eres más estúpido que cagar hacia arriba, en serio*/.

Contraseñas y códigos para los que usen el teclado (familia, limpieza, etc.)

Importantísimo. Si cada uno tiene su contraseña no tendremos que molestarte cada vez que se le dispare la alarma a la persona X. Y el código también interesa que sea uno para cada uno para que no tengas que avisar a todos los usuarios cada vez que lo cambias, sino únicamente al interesado /*Hazlo aunque sea para que no tengamos que llamarte. Si eres un puto vago, por lo menos sé un vago con sesera, cojones*/.

Pánico por teclado/mando.

La señal de pánico desactiva la alarma porque se supone que te están amenazando para que lo hagas, lo que significa que es silenciosa (en la instalación no suena pero llega una señal a la CRA).

Aprende cómo se activa por teclado para evitar avisos innecesarios. Si crees que la alarma ha hecho algo raro al desconectarla, posiblemente lo hayas activado.

El mando también genera falsas alarmas cuando lo pones en el bolsillo con más cosas, como llaves o monedas. Esas cosas pueden pulsar de forma accidental la combinación de botones para enviar el pánico en cuanto hagas algo que tense el bolsillo (sentarse, p.e.).

Te das de baja.

Si te das de baja de CRA, ya no tenemos ninguna responsabilidad para contigo. Suena muy crudo, pero es lo que pasa en todas partes cuando te das de baja. ¿O es que crees que si te das de baja del gimnasio vas a poder seguir usando sus instalaciones? Sólo puedes llamar a la instaladora para temas de averías, administración y similares.

Si te das de baja también de la instaladora, ya ni eso. Si la instaladora no tiene ninguna responsabilidad contigo como cliente por haberte dado de baja, muchísimo menos nosotros /*En serio, si he tenido que poner este punto es porque hay comemierdas que se piensan que pueden tener un servicio por la cara y pretendiendo tener razón. Te lo repito de nuevo, subnormal: ni obligación moral ni pollas en vinagre, SI TÚ NO TRABAJAS GRATIS, YO TAMPOCO. Y da gracias a que no te cuelgue en seco al averiguar que ya no eres cliente*/.

.: Recomendaciones para el buen uso :.

Si haces caso de estos consejos sacarás un buen rendimiento a la alarma y podrás respirar tranquilo, que de eso se trata. Todos son puro sentido común, pero es útil indicarlos.

Contraseñas.

Debes tener en cuenta lo siguiente para que la cosa vaya bien.

  • Elige siempre palabras. Hay gente que para no comerse la cabeza decide que la contraseña sea la misma que el código. Luego, cambian el código y se creen que automáticamente la contraseña se cambia /*Venga, repite conmigo (a ver si repitiéndolo se te mete en ese montón de estiércol que tienes por sesera): “trabajamos en una empresa de seguridad, no para un adivino”*/: salta una alarma, no dan la contraseña correcta y ya la tenemos liada. Recuerda que el código y la contraseña son cosas diferentes.
  • Lo ideal es tener una para indicar que está todo correcto, y otra para indicarnos que te están coaccionando.
    Recuerda que la contraseña para indicar que todo está OK nos la tienes que dar cuando se te pida independientemente de que haya más personas contigo, porque si no nos la facilitas, el operador puede entender que te están amenazando y follón a la vista. Siempre puedes cambiarla después.
    La contraseña para indicar que te están amenazando no tiene que sugerir emergencia por si el asaltante está escuchando. Nada de “código rojo”, “invadimos Vladivostok”, “vacaciones en Mordor” o cualquiera que tenga alguna palabra que suene a mal rollo. Tiene que sonar normal.
    Y por lo que más quieras, NO elijas cosas como “creo que se equivoca” o “no sé de qué me habla/*Caso verídico que me pasó. Hay gente que es así de imbécil*/ porque vendrá tu abuela, el vecino, o la que limpia, dirá eso porque realmente no sabe de qué va el tema y se tendrá que avisar a policía.
  • Como eres una persona que no piensa mal de los demás, si te llaman diciendo que son de la central de alarmas tú te lo crees y les das la contraseña. Y cuando te vas al cine, te entran en casa, llamamos, nos dan la contraseña correcta (recuerda, lo único que nos confirma que estamos hablando con personal autorizado), finalizamos gestión dándolo como falsa alarma y cuando llegas te encuentras el percal.
    Para evitar eso, solicita una contraseña para la CRA, así sabrás que somos nosotros y no alguien que te quiera desvalijar la casa /*Porque estoy hasta los cojones de tener que aguantar a paranoides descerebrados (no siempre van a ser dejados y Viva-La-Virgen) que se niegan en redondo, en plan giliborde, a dar la contraseña cuando salta un atraco. Luego viene la policía y, oh sorpresa, llaman más suavecitos que un pañuelo de seda. Esto se soluciona usando lo que deberías tener dentro de la cabeza en vez de ese cagarro de San Bernardo que tienes ahora*/.
  • También interesa que se asigne una contraseña por persona. Así no tendrás que avisar a todos cada vez que la cambias, sino solo al interesado.
    Si hay una sola y nos llamas para cambiarla, tienes que informar a todos los usuarios del cambio. Si no les avisas, al llamar cuando salta una alarma y ver que la contraseña no coincide, tendremos que contactar con alguien que nos confirme si el usuario en cuestión está autorizado, y si no nos responde nadie nos veremos obligados a avisar a policía.
    Evítate molestias. Dales una contraseña y avísanos, que luego ya la borraremos si lo prefieres /*Te lo repito. Si tienes que ser un puto vago, sé un vago inteligente*/.
  • Esto es lo más importante: que sean fáciles de recordar y no tenerlas apuntadas a la vista.
    Por culpa de gente descuidada no podemos ser rigurosos. Les preguntas y te sueltan: “La contraseña es Fulano o Mengano o Zutano. No me acuerdo, las hemos cambiado tantas veces/tengo tantas contraseñas/inserte aquí su motivo…”, y eso nos resulta frustrante /*Más bien me toca mucho los cojones por lo dejados que sois, ostia*/. Por no mencionar a los que tienen un Post-It con la contraseña al lado del teléfono para no tener que comerse la cabeza, consiguiendo que cualquiera que pase por ahí la sepa y pueda liarla /*De verdad. Es que a veces me gustaría ir a esas instalaciones a robaros sólo por ver la cara que se os pone. O lo mismo me lo pienso y os vendo el Puente de Aranda, que tengo uno de sobras*/.
  • Evita a toda costa contraseñas que correspondan a una lista, p.e. Lunes, o Junio. Si das una y debido al punto anterior (desidia a la hora de recordar las contraseñas) te decimos que no es y nos sueltas el resto de la serie del tirón (lunesmartesmiércolesjuevesviernessábadodomingo), tendremos que darlo por bueno porque entre ese chorreo está la buena.
    Ahora supón que alguien te escucha pero no se acuerda bien de la contraseña. Salta la alarma, llamamos y como sabe que es un día de la semana nos suelta la lista de una tacada. Como la contraseña correcta está entre lo que ha dicho tendremos que darla por buena y cuando te encuentres la casa vacía vendrán los llantos /*Y te lo tendrás merecido, por ir de listo cuando hay medusas con más sentido común que tú*/.
  • La contraseña la tienen que saber todos, ya tengas una general o una para cada uno. Trabajamos a contrarreloj, y si perdemos el tiempo con una alarma que se puede solventar en 15 segundos, nos provoca un retraso acumulado y quejas de los abonados.
    Y lo que es peor, alguna vez te llamaremos tarde a ti por culpa de algún abonado así de irresponsable /*Avance informativo: ¡¡¡HAY GENTE TAN IRRESPONSABLE COMO TÚ, O MÁS!!! Así que ya sabes qué ha pasado cuando te llamamos tarde*/.

Pedir y leer el manual de instrucciones.

Si te compras una tele, un blu-ray o cualquier otro producto tecnológico te lees el manual. Pues con la alarma lo mismo /*Pide el puto manual. Parece mentira, pero un reproductor de video VHS es más complicado*/.

Piensa que te explica todo, desde cómo cambiar un código o añadir uno nuevo hasta anular una zona (desactivarla temporalmente para que no suene si detecta algo, p.e. si dejas el perro en el garaje) pasando por cómo se activa el pánico por teclado /*¡Pide el puto manual!*/.

También puedes llamar a la instaladora para eso, pero a partir del cierre de oficinas se tiene que llamar al técnico de guardia y puede que te cobre el servicio (dependiendo de la instaladora, puedes tener el servicio técnico 24h de serie o puedes tener que contratarlo aparte) /*PIDE. EL PUTO. ¡¡¡MANUAL!!!*/.

Guardar el teléfono de la instaladora y de la CRA.

Esto es elemental. Necesitas guardar el teléfono de la instaladora para llamarles en caso de avería, dudas de manejo, temas de facturación, etc.

Necesitas guardar el teléfono de la CRA para llamarnos si quieres saber qué ha saltado, cuándo ha saltado, si la alarma está conectada o no (de tener activado el servicio) y, sobretodo, para que sepas que te llamamos nosotros y no alguien que te quiere vender algo /*Y así te evitas quedar como el estúpido comemierda que eres cuando vienes ladrando quejas a quien no corresponde. Si la central no va bien ve a dar por culo al técnico, no a la CRA*/.

Averías en la alarma.

Si se te estropea la nevera, llamas al técnico. Si se te estropea el aire acondicionado, llamas al técnico. Si se te estropea la puerta del garaje, llamas al técnico.

Si se te estropea la alarma, no llames a la CRA. Llama al técnico /*Si cuando se te estropea el aire acondicionado llamas al técnico, si cuando se te estropea la lavadora llamas al técnico, si cuando se te estropea la tele llamas al técnico, ¿porqué cojones llamas a la CRA cuando se te estropea la alarma? ¡LLAMA AL TÉCNICO, RETRASADO MENTAL!*/.

Avisa cuando haya cambios de algún tipo.

No creas que lo que es evidente para ti también lo tiene que ser para nosotros.

  • Si cambias de número de teléfono, avisa.
  • Si cambias de contactos, avisa.
  • Si te vas de vacaciones, avisa.
  • Si cambias los horario de trabajo en la empresa, avisa.
  • Si en la empresa se va alguien (jubilación, despido, etc.), avisa /*Avisa. ¡Avisa! ¡¡¡AAAVIIISAAA, JOOODEEER!!!*/.

Si no avisas, nos haces perder un tiempo precioso llamando a gente que no tiene nada que ver con la instalación. Así que imagina lo que puede pasar si no localizamos a nadie en caso de que, por decir algo, nos llegase una señal de fuego o una persona con código y contraseña accediera a la instalación pese a estar despedida, pudiendo liarla mucho /*Te lo tendrías bien merecido por creer que somos Sandro Rey, soplapollas*/.

Cuando llames, identifícate.

No eres el único abonado, ni sólo hay un operador. Por eso lo ideal es que si devuelves una llamada, nos digas quién eres para localizar la ficha y poder informarte o poner alguna nota o lo que haga falta. Nos sirve el nombre y apellidos, o la dirección, o incluso la contraseña /*Mira, es que ya me duele la boca de llamarte egocéntrico.*/.

Céntrate en el tema.

Vamos a contrarreloj. Siempre. Sólo necesitamos una contraseña que confirme que está todo bien (o no, ver más arriba) y un nombre para saber con quién hemos hablado en caso de tener que hacer alguna gestión más. Sólo eso, contraseña y nombre /*Es así de fácil. Es tan fácil como follarse a tu madre, de verdad*/.

No es necesario que nos cuentes que como ibas con la compra, no te ha dado tiempo de desconectar antes de que se colara el niño/el perro/etc. Si salta la sirena no digas que creías que era la del vecino porque no cuela. Nos llegan señales de tu casa, no de la del vecino /*Resumiendo: no me cuentes tu puta vida. Me la suda mucho. Sólo quiero nombre y contraseña. Y en el orden que prefieras, para que veas que soy un tío majo*/.

Tampoco escurras el bulto y digas que la alarma falla, cuando se te ha disparado a ti. Si salta Entrada y luego Pasillo se te olvidó desconectarla y punto, no pasa nada por reconocerlo. Pero no digas que pusiste correctamente el código porque no es así; no habría saltado ninguna alarma /*Sé que cuesta reconocer que se es así de inútil y torpe, pero no pasa nada. Es mejor quedar como torpe que como un gilipollas que se cree que puede engañarnos. Inténtalo alguna vez, verás qué bien te sale*/.

Disponibilidad.

Los contactos tienen que estar disponibles. Parece obvio, pero no lo es. La cantidad de contactos que ya no trabajan en la instalación, o que cambian el número de teléfono,o que están muy lejos de la instalación, o que directamente pasan de coger el teléfono esperando que otro contacto se encargue es muy grande /*Si quieres encalomar el marrón a otro, no pasa nada. Pero por lo menos ten un par de cojones y pide que te quitemos de la lista de contactos, que no podemos perder el tiempo con soplagaitas así*/, y nos ralentiza a la hora de tramitar la alarma.

Si estás en la lista de contactos, a no ser que estés en un espectáculo (cine, teatro, etc…) o en un lugar que se requiera tenerlo apagado, no lo pongas en modo avión. Que vibre lo que haga falta, pero tienes que saber cuándo te llamamos para atendernos.

Avisa antes de hacer pruebas.

Si quieres comprobar si un sensor funciona, avísanos para evitar que esas falsas alarmas aparezcan por pantalla. Ya lo he dicho muchas veces, trabajamos a contrarreloj y no podemos malgastar 2 minutos en una falsa alarma si sabemos que es falsa /*El día que la policía (porque la guardia civil lo hace) sancione a los abonados por este tipo de movidas va a ser uno de los días más felices de mi vida. Es que no podéis aprender por las buenas, joder*/.

Esto es importantísimo en el caso de que tengas a técnicos que se encarguen de la central de incendios. No llaman nunca, y cuando disparan la alarma nosotros la tramitamos como si fuese cierta. Si no contesta nadie, nos veremos obligados a avisar a bomberos. Y cuando los bomberos vean que es una falsa alarma, y que se podía haber evitado su salida, te sancionarán.

Sí, los bomberos sancionan si hacen una salida a lo tonto, p.e. cuando hacen pruebas de incendio en la instalación y no se informa a la CRA.


Con estos consejos creo que podrás aprovechar mejor tu alarma y mejorar tu seguridad. Es mucho, sí, pero todo es de puro sentido común. La alarma no es un aparato complicadísimo ni misterioso.

Y si después de esto aún tienes dudas, /*Te mereces todo lo que te pase por gilipollas*/.

Difícil de creer

Trabajo en una empresa en la que hay cojines etiquetados con el nombre de algún operador, no sea que cuelen un guisante en un cojín al azar y no pueda trabajar a gusto.

Trabajo en una empresa en la que cuando el jefecillo de turno se va, algunos se cambian las sillas porque las dos que corresponden a los sub-jefes son algo más cómodas, montando un laberinto de sillas que ni te cuento. Sólo hace falta poner música y es como si estuviera en EGB jugando.

Trabajo en una empresa en la que se rompieron las sillas anteriores y aunque jodieran calzado (el protector de las ruedas estaba muy afilado) o la espalda (ni subían, ni bajaban, el respaldo reclinable no se quedaba fijo…) no se cambiaron hasta que un sub-jefe cambió una silla por otra de la sala de reuniones y la gran-jefa se dio cuenta, a pesar de que el jefe del departamento estaba informado de sobras.

Trabajo en una empresa en la que unos miserables bolis Bic se tienen que etiquetar con el nombre del operador, porque parece ser que desaparecen. Me dicen de etiquetar algo más y me traigo la bata que usaba en párvulos.

Trabajo en una empresa en la que desaparece un gps (del director del s.a.t.) y se acusa directamente y sin dudar a la sección donde trabajo, hasta el punto de revisar grabaciones de cámaras. Una vez se demuestra que ningun currante de la sección tuvo nada que ver (y supongo que encontraron al verdadero culpable) se silencia el asunto y ya está. Aun espero una disculpa.

Trabajo en una empresa en la que desaparecen unos cascos bien buenos que estaban en los armarios de la cocina, pero como eran de un operador no se monta el dispositivo que se realizó para el gps.

Trabajo en una empresa en la que como pongas algún consumible en la nevera, ya lo puedes dar por perdido (hasta el punto de que desaparezcan “misteriosamente” bolsas de congelados o incluso casi medio litro de horchata de la noche a la mañana, en el sentido estricto de la temporalidad). Que no saldrá nadie de pobre por beberse una lata de refresco, pero por lo menos reponla, o deja una nota. Como siga así, les planto una trampa caza-bobos y me voy a reír hasta fin de año.

Trabajo en una empresa en la que desaparecen tazas. Un viernes está, y a los ocho días ya no. Si se ha roto, deja una nota. Que no estamos en EGB, así que no se chivará nadie al profe. Que no es una taza recuerdo del abuelito en el lecho de muerte ni un souvenir de Rumania (que hay que ser muy gilipollas para dejar ese tipo de tazas en una empresa con los antecedentes que tiene). Si ha desaparecido sido robada, ojalá se le rompa el asa mientras esté tomando una bebida muy, pero que muy caliente. Es que hay que ser rastrero.

Trabajo en una empresa en la que los que más dicen de unirnos y actuar para mejorar nuestro puesto son los primeros en sudar olímpicamente de predicar con el ejemplo. Los primeros en salir al acabar el turno pero llegan rascando la hora de entrada. Los primeros en decir que hay que ponerse en serio y limpiar la pantalla pero se ponen cascos y se aíslan. Los primeros en quejarse y decir que todo es una mierda pero no aportan soluciones. Los primeros en hablar de poner el cascabel al gato pero se escabullen al oír un maullido. Los primeros en acusar a alguien de “pelota rastero” pero que cuando aparece el jefe le limpian el sable y piden limpiarle las botas con la lengua. Los primeros a los que se les llena la boca con la palabra “compañerismo” pero actúan de forma egoísta.

En fin, más o menos como en cualquier otra empresa.

“Llevadme… ¡Hacia el volcán”
Joe Banks (Tom Hanks)
Joe contra el volcán 

Harto

Este es un post pataleta completamente desarticulado y escrito de un impulso, así que os lo podéis saltar tranquilamente.

Hace tiempo que quiero soltar este post, y precisamente por eso no lo hago. Creo que abandoné el blog tanto tiempo porque lo único que me salía era veneno. Ahora lo he retomado, y sigo con la intención de poner algo semanalmente. Pero ya no aguanto más. Estoy hasta la polla de mi curro. Así de sencillo.

Hasta la polla de trabajar en balde. El jefe se ha emperrado en poner un programa de gestión nuevo (se conoce que no aprendió la lección con el anterior) y lleva más de un año intentando implantarlo. Más de un año, que se dice pronto. Un año cambiando datos de un lugar a otro manualmente, cuando eso se hace con el puto Access y casi con los ojos cerrados, pero para ahorrarse cuatro duros… Pues venga, a hacerlo nosotros a dedito, ¿y sabéis qué? Que no ha servido para nada, porque al pasar los datos de una base a otra, los programadores han hecho automáticamente lo que hemos hecho tecleando. Un año de faena a lo tonto.

Hasta la polla de que debido a no-sé-qué-historias (que tampoco quiero saber), la pantalla se nos llena de fallos de test (básicamente, morralla) que no podemos solucionar. De hecho, jamás se han podido solucionar porque si falla es porque el aparato que lo envía pierde la cobertura, así que ni nosotros, ni el S.A.T. ni el abonado podemos hacer nada. Pero cuando digo que se nos llena, es que nos llegan del orden de 160 a 250 señales. Y ojo, que según quien sea la instaladora tenemos que llamar o no. Y da gracias a eso, que ha habido momentos en que se han hecho llamadas con más de 10 minutos de retraso, y gestionado desconexiones fuera de hora 20 minutos tarde. Y todo porque nos entran señales que no deberían entrarnos porque nadie (recordemos, ni nosotros, ni el S.A.T. ni el abonado) puede hacer nada por arreglarlo. Y así durante ocho horas (doce, los fines de semana), todos los putos días desde enero. Habría puesto “cinco días a la semana”, pero como libro un fin de semana de cada dos, resulta que son 8 (o 12) horas diarias en bloques de doce días.

Y pensar que diciéndole todo ésto al jefe se puede llegar a alguna solución es como pretender parar en seco a un rinoceronte cargando mediante una argumentación lógica. Es más productivo hablarle a una pared. Al menos sabes que la pared escucha.

Este curro ha conseguido lo impensable. Que me rinda. Salgo de mi turno con la moral por los suelos, derrotado, vencido. Si pasa algo en el curro, han conseguido que me la sople. Si la cosa está tan liada que el único que lo puede arreglar es el jefe (el que la ha liado y se ha guardado la solución para él, método básico, básico, básico, de evitar que le despidan) pues me la suda también. Si nos estamos sin poder currar una hora y media, desde que salta hasta que lo “soluciona”, a la voz de “huy, qué pena” me estoy mano sobre mando. Y me la sopla mucho.

Pero es que ya me está afectando demasiado. Estoy a la que salta. Pierdo los nervios con facilidad. Suelto borderías y salidas de tono a quien no se las merece. Meses atrás, en días así salía con ganas de que me intentasen atracar para poder reventar a ostias a los incautos alegando defensa propia. Ahora les daría la cartera (extrayendo previamente el DNI, y cuatro carnets más) y que les aproveche. Y si me conecto al Skype para hablar con mi chica, es porque necesito hablar con alguien inteligente. Que parece mentira la cantidad de gilipollas que debo tratar a diario. Añádanse los casos en los que la instaladora pasa de explicar cómo funciona lo básico (o de facilitar un manual de instrucciones) como de comer mierda. Que tenemos que explicar cosas que tendría que haber hecho el comercial (por ejemplo, lo del visado policial o la cantidad de zonas que tienen que saltar antes de avisar), o el técnico (cómo se anula una zona que da problemas, o cambiar un código de acceso, o que el puto atraco de los cojones no suena).

Llego a casa desganado. Hay veces, que vengo tan desgastado (o tenso, llámalo como quieras) que cuando tengo turno de tarde, en vez de ponerme en pie de guerra a las ocho u ocho y media, pongo el despertador a las 12:30. Ya si eso, bajo al súper de enfrente de casa, o a la tienda de congelados de la esquina, para agenciarme algo para comer y ya. Para el puto curro y a seguir aguantando mierda. Si no me entra una crisis nerviosa es porque tengo a mi ángel de la guardia haciendo más horas extra que yo.

Joder, que llevo cinco años y apenas sé más que el primer día. Que según sople el viento, lo que has hecho bien, en cinco minutos es como abrirle la garganta a un gatete de un bocado. Que hasta intentaron expedientar a un compañero por seguir las instrucciones que el mismo jefe dio, pero como por seguirlas hubo movida quiso pasarle el marrón al mandado. Tienen nuestras direcciones de e-mail, a los que tenemos whatsapp se nos metió en un grupo, y aún así, cuando hay novedades nos tenemos que enterar por Radio Pasillo. Es decir, te enteras de pasada, poco y mal. ¿Tan difícil es enviarnos un correo explicando las novedades?

No soy ni seré el único que está en un curro que le está jodiendo la existencia. Pero éste es mi blog, y aquí la estrella y centro del universo, soy yo. Y aquí me desahogo, porque si lo hago de viva voz me acaba supurando tanta rabia y frustración que me daría un berserker y me pondría a soltar tanto veneno que sería como tirar mierda a un ventilador.

Paso de cerrar con una cita cinematográfica. Lo único que se me pasa por la cabeza es la escena de cuando Artax la palma en “La Historia Interminable“, y últimamente me siento más como el caballo que como Atreyu, la verdad.

¿Podrá soportar España 4.000.000 de bajas de clientes de banda ancha?

Cerca de cuatro millones de ciudadanos no pueden acceder a la banda ancha en España en función de su sitio de residencia; a este indicador negativo para el desarrollo de la Sociedad de la Información en España, se le podrían sumar bajas masivas de clientes del ADSL más lento y caro de Europa.

Las entidades representativas de la comunidad internauta, los profesionales y los consumidores informáticos en España estiman en cuatro millones la cifra de clientes de banda ancha, ADSL y cable que podrían darse de baja si finalmente se confirma el acuerdo que REDTEL está negociando con las sociedades de gestión de los derechos de autor abanderadas por la SGAE para que en España se den tres avisos antes de desconectar o ralentizar la conexión a Internet por usar redes P2P (¿quién es REDTEL?)

A la disminución de ingresos se sumarían las posibles indemnizaciones que podrían derivarse por incumplimiento de contrato de las operadoras y las sanciones aplicables en base a los artículos 8 (”Restricciones a la prestación de servicios y procedimiento de cooperación intracomunitario”) y 11 (”Deber de colaboración de los prestadores de servicios de intermediación”) de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, modificado por la Ley 56/2007, de 28 de diciembre, de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información.

Mientras las operadoras de telecomunicaciones tratan de sortear la crisis, las sociedades de gestión de los derechos de autor, intentan conseguir prebendas para las empresas productoras de contenidos tratando de convencer a todo el mundo de que el intercambio de archivos entre particulares por Internet es un acto delictivo y que supone fuertes pérdidas al sector de entretenimiento.

Sin embargo tanto la fiscalía como las sentencias dictadas establecen que el intercambio de archivos con copyright restrictivo por redes P2P no es un delito y no es punible de ninguna forma cuando se trata de archivos públicos o bajo licencias copyleft (la mayoría de los casos)

Las propias entidades de gestión de derechos de autor han reconocido en el “Informe de la industria de contenidos en España“, publicado por ASIMELEC, que no hay una bajada de ingresos en el sector y que solo la música tiene un retroceso en la venta a través del canal tradicional (aunque no se informa del aumento de ingresos por, entre otros, actuaciones en directo, descargas y publicidad)

Lo cierto es que las negociaciones que se están llevando a cabo bajo el auspicio del Ministerio de Cultura, pueden suponer que algunas de las empresas más solventes y con mayor capacidad tecnológica de España empiecen a perder clientes a marchas forzadas. Lo que repercutirá en su cuenta de resultados y en su capacidad de mantener el empleo.

Pero lo más grave es que un acuerdo de esta naturaleza atenta contra la libre competencia, frena en seco el acceso a la Sociedad de la Información en España menoscabando los derechos civiles de los ciudadanos y alejando aún más el derecho constitucional de acceso a la cultura y al conocimiento.

Firmado: Daniel “Dan_Solo” Salomón y unas 2130 firmas más (por el momento). Pon la tuya publicando el texto en tu blog.

Los extremos se tocan

Mejor empiezo poniendo un enlace a la noticia original en El País: Asesinado un menor a puñaladas.

Ahora pongo un extracto de la noticia (me he permitido el lujo de señalar un par de cosas que me llaman la atención):

Fue en la estación de Legazpi. Un joven de 16 años, C. J. P., murió ayer a mediodía tras ser apuñalado en el interior de un vagón del metro en la línea 3. Junto a él, resultó herido de gravedad Alejandro Jonatan M. M., de 19 años, que recibió una puñalada en el pecho que le afectó un pulmón.

Ambos se dirigían, junto con un grupo de otras 20 o 30 personas de ideología antifascista, a reventar una manifestación convocada en Usera por el partido ultraderechista Democracia Nacional. La concentración, bajo el lema Contra el racismo antiespañol, contra la inmigración, estaba autorizada por la Delegación del Gobierno.

Y ahora llega mi duda. Si unos supuestos antifascistas, revientan una manifestación (derecho amparado por la Constitución en los artículos 16 y 21.) autorizada por el Gobierno, ¿de verdad se comportan como antifascistas?

¿No será que se comportan como fascistas de izquierdas?

“Tanto gilipollas y tan pocas balas.”
Ford Fairlane (Andrew Dice Clay)
Las Aventuras de Ford Fairlane